Google dijo el miércoles que tomó medidas para eliminar dominios pertenecientes a una de las redes proxy residenciales más grandes del mundo, llamada IPIDEA, en un esfuerzo por proteger millones de dispositivos de consumidores de ser explotados por cibercriminales y piratas informáticos patrocinados por estados.
Las redes proxy residenciales permiten a los atacantes enrutar el tráfico de Internet a través de direcciones IP de consumidores secuestradas, enmascarando eficazmente la actividad maliciosa y eludiendo las defensas de seguridad. La operación de esta semana, liderada por Google Threat Intelligence Group, o GTIG, implicó tomar acciones legales para confiscar dominios utilizados para controlar dispositivos comprometidos e implementar protecciones automáticas para usuarios de Android a través de Google Play Protect, Alphabet La unidad dijo en una publicación de blog.
«Creemos que nuestras acciones han causado una degradación significativa de la red proxy y de las operaciones comerciales de IPIDEA, reduciendo en millones el conjunto de dispositivos disponibles para los operadores proxy», afirmó Google. IPIDEA operaba al menos 13 marcas proxy residenciales, que fueron retiradas del mercado. Google identificó más de 600 aplicaciones de Android y 3.075 archivos únicos de Windows conectados a la infraestructura de comando y control de la red.
Reporte de Juby Babu en Ciudad de México; Edición de Alan Barona
Fuente: reuters


