El Instituto de Física de Plasmas de la Academia China de Ciencias anunció el sábado un hito importante en la búsqueda de energía limpia ilimitada.
Dos imanes superconductores clave para un reactor de fusión, desarrollados en el marco de uno de los proyectos nacionales de «sol artificial», han superado con éxito rigurosos procesos de aprobación de desarrollo y pruebas de parámetros completos, logrando una producción 100% nacional.
La pieza central de este anuncio es el imán superconductor de campo toroidal (TF), que se ha convertido oficialmente en el más grande de su tipo jamás construido para un dispositivo de fusión.
Mide 21 metros de largo, 12 metros de ancho y 3,3 metros de alto, con un peso total de 582 toneladas. En comparación, su volumen es 1,3 veces mayor que el de los imanes TF del ITER y almacena tres veces más energía.
El imán de campo toroidal es un componente fundamental de un reactor de fusión tokamak, responsable de generar los potentes campos magnéticos que confinan el plasma calentado a más de 100 millones de grados Celsius.
El proyecto requirió seis años de diseño, investigación y pruebas específicas para su finalización, dando como resultado 47 patentes autorizadas y 14 normas técnicas establecidas.
Al mismo tiempo, una bobina solenoide central superconductora de alta temperatura también superó sus pruebas de carga máxima.
Con una corriente estable de 60 kiloamperios y una capacidad de almacenamiento de energía de 6,03 megajulios, sus indicadores de rendimiento han alcanzado niveles líderes a nivel mundial. El solenoide central desempeña un papel fundamental en la inducción y el control de la corriente de plasma, así como en el ajuste de su forma.
Ambos sistemas magnéticos han logrado la localización total de sus tecnologías centrales, una medida que reduce significativamente la dependencia de las cadenas de suministro extranjeras y subraya la creciente capacidad de investigación y fabricación independiente de China.
Este avance supone un paso importante para uno de los programas nacionales de reactores de fusión de China, conocido como CRAFT (Instalación Integral de Investigación para la Tecnología de Fusión).
Fuente: CGTN


