Guía para mejorar la calidad de la señal WiFi ahora que Internet va lento

Ahora no solo están todos los miembros de la familia a la vez en casa, sino que todos ellos tienen que trabajar o estudiar online, poniendo a prueba la capacidad de conexión del router de tu casa. Sigue esta guía para mejorar la calidad de la señal Wifi.

Cada miembro de una familia tiene horarios diferentes, por lo que solo coinciden en casa en momentos puntuales y no siempre realizan las mismas actividades. Por todo eso ha cambiado con la situación excepcional que estamos viviendo.

Aquí encontrarás algunos consejos que pueden ayudarte a mejorar la calidad de la señal WiFi de tu casa ahora que las conexiones a Internet son más necesarias que nunca para tu familia.

Empecemos por lo básico: el router

El router es la base sobre la que se sustenta toda la señal WiFi de tu casa. De poco servirá que tengas contratada una tarifa de 600 Mbps o de 600.000 si luego tu router no es capaz de aprovecharla y gestionarlas correctamente.

Durante el último año los suministradores de conexión a Internet parecen haberse puesto las pilas en cuanto a la calidad de sus routers, instalando dispositivos con mejores prestaciones que los que venían instalando tiempo atrás.

Aun así, y salvo contadas excepciones, el router que te suministra tu operadora de telefonía no pasa de ser un modelo muy básico que apenas cumple con el requisito para alcanzar la velocidad contratada si te conectas directamente al router por cable.

En cambio, cuando se despliega la red WiFi, apenas ofrece la mínima cobertura y con una cuarta parte de la velocidad contratada. Todo un fiasco si tienes en cuenta que la mayoría de tus dispositivos se conectarán vía WiFi.

Así, si tu router es el que tu operadora te instaló hace más de dos años, deberías considerar comprar un nuevo router neutro que te ofrezca mejores prestaciones WiFi para aprovechar al máximo tu tarifa de Internet.

Este nuevo router puede sustituir a tu anterior router, pero la forma más sencilla de integrarlo en tu red es conectarlo a tu viejo router de operadora mediante un cable Ethernet y desactivar la red WiFi de tu anterior router para usar solamente la WiFi del nuevo.

De ese modo, el nuevo router mejorará la gestión de las conexiones WiFi que se realizan a nivel local, manteniendo la velocidad de conexión que se transmite al estar conectado directamente por cable al router de la operadora, que ahora se ha convertido en un mero enchufe a Internet.

Características deseables para el nuevo router y cómo usarlas

Para mejorar la conectividad WiFi y la gestión de conexiones, el nuevo router debería cumplir una serie de características.

WiFi 6, más dispositivos y mejor gestión

El soporte para redes WiFi 6 (también conocido como WiFi 802.11 ax) es una de las características más deseables en un nuevo router, sobre todo si cuentas con portátiles y smartphones de última generación.

Estos dispositivos serán capaces de aprovechar mejor todas las características pero, aunque tus dispositivos no estén a la última, el estándar WiFi 6 mejora la gestión de los dispositivos conectados mejorando el ancho de banda del WiFi, de forma que no se saturan las conexiones y la velocidad se mantiene.

Si un router con WiFi se sale de tu presupuesto, asegúrate que, al menos, es WiFi 5 (WiFi 802.11ac). No estará tan optimizado, pero servirá.

Doble banda: 2,4 GHz y 5 GHz

Utilizar dos bandas de frecuencia será básico para optimizar las conexiones WiFi de tu casa ya que te permitirá gestionar mejor la prioridad y la velocidad de las conexiones WiFi de tu casa.

Por ejemplo, puedes reservar la banda de 2,4 GHz a los dispositivos IoT del hogar conectado y los dispositivos más lentos o que solo vayas a usar para ver redes sociales o correo, y la red de 5 GHz para los ordenadores desde los que se trabaja y estudia para obtener conexiones más rápidas.

Gran velocidad de transmisión

Aunque por fuera todos los routers puedan parecer iguales, existen routers con diferentes capacidades de transmisión dependiendo del procesador y de los chips de transmisión que integren.

Esta velocidad de transmisión determinará a qué velocidad se transmiten tus datos y, por tanto, qué velocidad de conexión podrás alcanzar en tu portátil, tableta o smartphone.

router

Los hay desde los más sencillos de 750 Mbps distribuidos entre la frecuencia de 2,4 GHz y 5 GHz, a los más completos –y caros—con tres bandas que pueden llegar a los 11 Gbps. Como norma general, lo que alcancen los 1.200 Mbps ya son más que suficientes para sacar todo el partido a una conexión de fibra de 600 Mbps.

Gestión interna de conexiones MU-MIMO

El sistema de conexiones MU- MIMO (siglas en inglés de Multiusuario, Entrada Múltiple, Salida Múltiple) permite gestionar más eficientemente las peticiones de conexión de los dispositivos, de forma que se pueden gestionar simultáneamente las peticiones de varios dispositivos (usuarios) en lugar de esperar por orden de cola a resolver la de cada uno.

Esto permite que, por ejemplo, la petición de conexión con tu trabajo no tenga que esperar a que se resuelva la petición de conexión para encender la bombilla del salón, sino que se hace de forma simultánea para agilizar los procesos y evitar cuellos de botella en las conexiones.

Si el router es WiFi 5 o WiFi 6 ya incluirá soporte para ese sistema de gestión interna de conexiones.

Mejora la cobertura de tu router WiFi

Uno de los efectos inmediatos de cambiar tu router es la mejora en la potencia de transmisión y en el ancho de banda de las frecuencias. Esto se traduce en una mayor cobertura WiFi en todas las habitaciones de tu casa y, por tanto, conexiones más rápidas y estables desde cualquiera de ellas.

Si aun así continúan existiendo habitaciones con poca cobertura, la alternativa será buscar una mejor ubicación para el router o instalar sistemas que te permitan llevar más lejos la red WiFi de tu casa.

La señal WiFi de tu router se distribuye en forma de paraguas por lo que para obtener la mejor cobertura WiFi es necesario que el router se instale en una ubicación cercana al centro de tu casa.

Lamentablemente, las operadoras casi nunca tienen eso en cuenta e instalan el router en el punto de conexión más accesible, que acostumbra a ser en el salón. Si este se encuentra en un extremo de tu casa, los problemas de conexión en las habitaciones más alejadas no tardarán en aparecer.

Para intentar minimizar la falta de cobertura, eleva todo lo que puedas el router ubicándolo lo más cerca posible, del techo en lugar de enterrarlo en el fondo del mueble del salón.

Procura que no haya fuentes electromágnéticas cerca, como hornos microondas, otros dispositivos emisores de radio, o manojos de cables ya que estos pueden causar interferencias que reducirán la intensidad de la señal WiFi.

Si con todas esas medidas no mejora la cobertura de tu WiFi, habrá que echar mano de hardware adicional con el que mejorar las prestaciones de tu red WiFi de casa.

PLC y extensores WiFi: así puedes ampliar el alcance WiFi de tu router

Una buena alternativa si no consigues mejorar la cobertura cambiando la ubicación del router son los extensores o amplificadores WiFi o los PLC (Powerline Comunication).

Muchos usuarios confunden estos dispositivos ya que, físicamente, son muy parecido. En cambio, no pueden ser más diferentes en su forma de extender la cobertura de tu red WiFi.

devolo Magic WiFi

Los más sencillos son los extensores o amplificadores WiFi. Estos dispositivos actúan como un repetidor que recoge la señal WiFi de tu router, la amplifica y la “rebota” haciendo que llegue un poco más lejos.

Los extensores o amplificadores WiFi deben instalarse en la zona en la que todavía exista buena cobertura WiFi para que, de ese modo, se mantenga una buena velocidad de conexión en la señal amplificada.

repetidor

Esto hace que su radio de acción esté mucho más limitado y no se aproveche todo el potencial de las conexiones de fibra. En contrapartida, es una solución fácil de implementar y relativamente barata.

Por otro lado están los PLC. Este sistema utiliza la instalación eléctrica de tu casa para transmitir la información de Internet y llevarlo a cualquier habitación, convirtiendo cualquier enchufe tu casa en un punto de acceso a Internet.

Este sistema consta de dos o más dispositivos. Uno de ellos se conecta directamente al router mediante un cable y se enchufa a una toma de corriente.

Este dispositivo modula los datos de Internet y los convierte en impulsos que viajan por los cables de cobre de la instalación de tu casa hasta otros de los dispositivos que vuelve a convertir esos impulsos en datos de internet para llevarlos a tu ordenador, smartphone o cualquier otro dispositivo.

Los adaptadores PLC permiten conectarse solo mediante cable Ethernet, o mediante cable de red y WiFi dependiendo de las prestaciones de cada modelo.

La principal ventaja de este sistema es que no necesita instalarse dentro de la cobertura WiFi de tu router ya que los datos se transmiten por la red eléctrica de la casa y mantienen toda la velocidad de conexión de tu tarifa si eliges un modelo con la velocidad adecuada.

Los PLC son perfectos para cuando necesitas llevar Internet hasta las plantas superiores o en distribuciones muy alargadas.

La configuración de tu router también es importante

Otro de los aspectos importantes para la mejorar la calidad de la conexión WiFi ahora que todas van más lentas es ajustar la configuración del router.

La mayoría de los usuarios mantienen las opciones por defecto en su router o, como mucho, solo han accedido para cambiar la contraseña del WiFi. En este tutorial te mostramos cómo acceder a estas opciones de configuración de tu router.

Una de las primeras cosas que debes hacer si la conexión WiFi de tu router va muy lenta es cambiar el canal de transmisión en el que automáticamente emite tu router.

Al cambiar a un canal distinto menos congestionado se evitan las interferencias con canales en los que emiten los routers de tus vecinos haciendo que tu WiFi vaya más rápido. En este reportaje te mostramos algunas claves para cambiar el canal de emisión de tu router.

Además, dentro de la configuración de tu router es probable que exista una función llamada QoS (Quaility of Service) que permite establecer prioridades entre las distintas conexiones de los dispositivos.

Por ejemplo, puedes hacer que se prioricen las conexiones de la IP del ordenador que usas para trabajar o estudiar, por encima de las de la Smart TV o de las direcciones IP de los móviles. De ese modo se garantiza la fluidez en esas tareas importantes, por encima de otras que, tal vez, no lo sean tanto.

Organiza el consumo de Internet para el ocio

Los distribuidores de contenido en streaming han empezado a reducir la calidad de imagen de sus contenidos. Plataformas como Netflix, HBO, Movistar+ e incluso YouTube han prescindido de las resoluciones en 4K para reducir el uso del ancho de banda de las operadoras.

Con un mínimo de organización y previsión, también puedes conseguir que tu red WiFi no se resienta cuando algunos miembros de la familia necesiten estudiar o trabajar online, mientras otros necesitan entretenerse viendo series infantiles, poniéndose al día con las series de moda o haciendo algo de ejercicio con los miles de entrenadores online que han surgido en YouTube y otras redes sociales.

Para lo de estudiar o trabajar online hay pocas alternativas, por lo que se establece como una prioridad. En cambio, para el ocio, sí puedes tener una cierta previsión que ayude a descongestionar tu red WiFi.

Por ejemplo, las aplicaciones de Netflix y Amazon Prime permiten descargar los episodios para verlos sin conexión. Puedes aprovechar las horas en las que nadie está trabajando o estudiando para descargar los contenidos que vas a ver el día siguiente. Así te aseguras el entretenimiento, sin saturar la conexión.

Lo mismo sucede con los vídeos o audio de Youtube. Existen cientos de opciones distintas para descargar los vídeos de YouTube con los entrenamientos o las recetas de pan que vas a necesitar al día siguiente. Por ello, una vez más, la previsión puede ser la mejor forma de desaturar tu conexión sin que nadie se aburra en casa.

Establece un horario de actividades

Además de tener una cierta previsión a la hora de descargar los contenidos de ocio para el día siguiente, también puedes establecer una serie de horario de actividades.

Por ejemplo, usar los vídeos descargados la noche anterior para pasar una mañana entretenida haciendo deporte o cocinando mientras el resto de la familia estudia o trabaja.

Luego, por la tarde, cuando han acabado la jornada lectiva, puede ser un buen momento para disfrutar de los contenidos de ocio online que más le guste a cada uno.

Si en este escenario la red WiFi no da para tanto, tal vez sea el momento de plantearte imitar a las grandes plataformas y bajar las exigencias de calidad la reduciendo la resolución de los vídeos o de los juegos online.

Fuente: ticbeat.com

 

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